Lectura

Fenecia, ¿Quién? Desinformación, Violencias o Bienestar.

Un relato que recopila distintas visiones desde los edificios uniandinos hacia el barrio Las Aguas en cuanto al “Proyecto Fenicia”. Sus estrategias, conflictos, virtudes e incógnitas nos presentan la complejidad del reconocido proyecto a favor del progreso.

Por: Andrés Villar.

Diseño: @EuropeCommission; @JerseyDemic @BestServedBold; @DoCclub.

Edificios personificados, situaciones fantásticas que rozan con lo real. ML, LL, W y SD, nos cuentan, desde la perspectiva que tendrían las materialidades, la forma en la que entienden el Proyecto Progresa Fenicia. Así, Las Aguas, una sabia señora, encarna la resistencia, la tradición y la humildad. Esta recopilación de distintos puntos de vista y vivencias opuestas busca reconstruir un panorama que ha sido dividido por odios y amores. Y sin embargo, ¿quién es Fenicia? 

 

1. Alias, ML. ¿Quién? Mario Laserna, ex senador de la República. Ocho pisos de estatura, sus botas de dos sótanos. Viste con la sobriedad característica de quien entremezcla lo tradicional con lo moderno, con vestido color concreto y ladrillo, de corte industrial. Su sombrero, que no logra controlar los rebeldes mechones de pelo que se mueven con el viento. Su rostro, compuesto de cuatro ojos que se iluminan en la noche. Se autoproclama personero, punto central de la comunidad uniandina. A pocos metros de distancia, alias LL, referente de Alberto Lleras Camargo, ex presidente de la República. Un hombre bajo, compacto, cuya personalidad confusa y laberíntica pareciera aumentar varios metros a su estatura. A LL se le ve siempre con un manto rojo cerámico que además de cubrirlo del frío bogotano pareciera protegerlo de sí mismo. Es su camino escarlata el que guía a sus visitantes por entre paredes blancas que no dicen nada pero que lo saben todo, el que estabiliza el mareo surreal que provocan sus escaleras en espiral, todo un ambiente que denota su personalidad. Sobre él, alias W. Este último, compartiendo sus pensamientos con el exterior a través de sus pulcros ventanales, aquel, celoso de que su vecino reciba toda la atención. W parece un ángel, un santo.

 Un personaje etéreo, que con sus velos blancos, de concreto, armoniza el entorno ¿Quién? Carlos Pacheco Devia, fundador de Colpatria. Rodeados constantemente de dinamismo, bípedos agitados y máquinas de lata, su fiel compañero es aquel joven parque (que realmente es más viejo que todos) que siempre amanece a su lado. Todos se refieren a él como El Espinosa, no tanto por respeto sino por el cariño y la confianza que transmite. Su presencia, que se siente al caminar por entre sus árboles, o al divagar entre las estrías y las irregularidades de su cuerpo de tierra, acompaña a quien busca un confidente. Alias, El Espinosa. ¿Quién? José María Espinosa, prócer de la Independencia, pintor y cronista colombiano.  Alejado de su parche, alias SD. Aislado en (y por) un mar de anónimos, SD, un tipo opulento, extraña a sus amigos. Su figura destaca por su tamaño, de 10 pisos, pues convive con gente de poca estatura con quien no merece compararse. Además, su traje clásico negro, de corte de diseñador, acompañado de una corbata verde de cuadros y unos zapatos marrones, resaltan su silueta regordeta. Sus bípedos lo piensan antipático, irascible y de carácter impredecible, subido de humos y prepotente, razón por la cual -dicen por ahí- sus amigos se alejaron. Sin embargo, el abandono de su parche no fue por su barriga, su dinero ni sus ínfulas de superioridad, sino más bien por una casualidad de la vida que lo plantó en el lugar equivocado. ¿Quién? Julio Mario Santo Domingo, uno de los hombres más ricos del país.  Inscrito dentro de un panorama de contrastes y disimilitudes, SD parece único en su especie. Él con ventanales y ellos con tejas plásticas, ladrillos y baldosas que podrían contar la historia de sus últimos años. Entre oposición y oposición, se observan en la lejanía sus amigos, ML, LL, W y El Espinosa. De allí también resalta City U, el alias chévere de Manzana 5, que hace referencia a tres hermanxs adolescentes con delirios de grandeza. Sus tiendas Apple y Starbucks, tan costosas como internacionales, fomentan su elitismo. Estxs trillizxs, caprichosxs y malcriadxs, son producto de un matrimonio cimentado en mentiras, en promesas vacías[1] Los bípedos de la carrera 3, con la que colindan sus prendas azules y verdes, reciben juicios y críticas. Su cuerpo esbelto de 30 pisos rompe fuertemente con un paisaje acostumbrado a estaturas bajas, de máximo 10 metros. Lxs trillizxs, dos hermanos y una hermana, que crecieron con miradas, lograron su vanidad adolescente, lo que les importaba más que aquellas discusiones aburridas de los adultos.
2. ML, LL, W, El Espinosa e incluso las odiosas hermanas, preocupadxs por las compañías de su amigo SD, consolidaron un plan de acción. “Llamémoslo Proyecto Fenicia” -dice ML- “¿Fenicia? ¿Quién es Fenicia?” -responde, desorientado, El Espinosa. “Nadie. Fenicia es una niña linda de por allá” »¿Y qué tiene que ver con todo esto?” “Nada” -responde ML- “solo me acordé de que era muy bonita”[1]. Los cuatro amigos, convencidos de que la escogencia del nombre había sido un hito, se lo comunicaron a gritos a SD: “¡Tranquilo, resiste un poco más! ¡Te rescataremos con el Proyecto Fenicia!”. SD, confundido al no saber si había escuchado bien, pues su sordera se había intensificado con el paso de los últimos años y la distancia desde la que gritaban sus amigos no ayudaba a escuchar con claridad, preguntó de vuelta: “¡¿Fenicia?!” -a lo que respondió, en un coro chirriante, City U- “¡Sí, por una traga maluca de ML! ¡Se queja que somos adolescentes pero se le olvida que él también lo fue, hace muchos años ya pero lo fue alguna vez!”. Todos, incluido SD, rieron como lo hacen los cómplices de una broma inofensiva. Después de haber colmado con palmaditas de hombros y risas efusivas el entusiasmo que les había generado la escogencia del nombre, retomaron en hilo de la conversación que pretendía coordinar con mayor precisión el plan de acción. “Toda la zona que rodea a SD y que intervendremos para salvarlo la llamaremos Triángulo de Fenicia, así de triángulo no tenga nada” -dijo, con voz confiada, como lo es la de quien se ha instruido en un tema, ML- “estará delimitado, específicamente, por la Av. Circunvalar, la Calle 20 y Avenida Jiménez, y la Av. Carrera 3ra”[2]. Mientras ML hablaba, todos escuchaban con atención. Observaban la forma en la que sus grandes extremidades marcaban en un mapa los puntos que había mencionado hacía unos segundos. Todos temían interrumpir su concentración, pues sabían lo mucho que lo molestaba. Sin embargo, LL, que no le temía a nada, preguntó con su seriedad característica: “Sí, está claro, pero qué vamos a proponer para que nos dejen intervenir la zona?”. El rostro de ML se deformó aún más, no por la rabia sino por el darse cuenta del vacío que dejaba en evidencia la pregunta de su sombrío amigo. El silencio que había generado la intervención de LL se rompió, una vez más, con la voz del personero de los uniandinos:  “Nuestra propuesta pretenderá atraer nuevos residentes al centro de la ciudad, generar nuevo espacio público, optimizar la infraestructura urbana y mejorar la seguridad de la zona. Garantizaremos la permanencia de los propietarios, la conservación de los bienes de interés cultural de la zona y, además, promoveremos la inclusión social. Dicho en otras palabras, diremos que la renovación de este espacio busca fomentar la modernización urbana con la participación conjunta de los bípedos propietarios, bípedos inversionistas y bípedos del distrito[3]. Así es como salvaremos a SD, y si de paso ayudamos en algo a que Las Aguas se vea más bonito, pues mejor aún”.

 “Nuestra propuesta pretenderá atraer nuevos residentes al centro de la ciudad, generar nuevo espacio público, optimizar la infraestructura urbana y mejorar la seguridad de la zona. Garantizaremos la permanencia de los propietarios, la conservación de los bienes de interés cultural de la zona y, además, promoveremos la inclusión social. Dicho en otras palabras, diremos que la renovación de este espacio busca fomentar la modernización urbana con la participación conjunta de los bípedos propietarios, bípedos inversionistas y bípedos del distrito[4]. Así es como salvaremos a SD, y si de paso ayudamos en algo a que Las Aguas se vea más bonito, pues mejor aún”.

Las Aguas no tiene un solo rostro. La multiplicidad de colores, de materiales, de formas y de voces componen la complejidad del antiguo barrio. Las Aguas son personajes pequeños, casi enanos, de no más de tres pisos. Sus paredes revelan los cimientos de su cuerpo, sus tejas plásticas que les sirven de sombrilla o de sombrero. Estas figuras independientes, que juntas forman una sola, incluso comparten muros, como si algunas de ellas estrecharan sus manos en un gesto amistoso. Algunas de ellas aparecen con fachada roja, mientras que otras se expresan con pequeños detalles negros. Unas pocas, quizás las más viejas, cargan con una ruana que las protege del frío de la noche, un indumento que recuerda a la textura del concreto granulado. Sus bípedos caminan más agitados que los de ML y las máquinas de lata, algunas más grandes que las otras, pasan con mayor frecuencia. En sus venas hay un mayor flujo de tránsito, lo que dinamiza aún más el espacio. Pese a la cantidad de vida que abarca, estudiantes, vendedores, negociantes, arrendatarios y propietarios, muchos consideran a Las Aguas como una señora vieja y sabia con problemas cardiacos. “!Rápido, el carro de paros para reanimar a la vecina!” -gritan los más codiciosos para no sentirse mal cuando reciban su herencia. Otros, los que llevan años a su lado, comprenden que la señora de vieja no tiene nada, y que hablar de revitalización cuando ya hay vida es redundante. La señora de mil rostros sin condiciones cardiacas no se resigna, y aunque sabe que camina lento, tiene siempre claro que avanza a su ritmo. Aunque los gomelos, ML, LL, W y SD -porque El Espinosa es de sus amigos más antiguos, solo que a veces se deja convencer de que ella no importa- se burlan diciéndole que eso de la ruana ya no se usa, y que sus bípedos no la quieren por desadaptada. Ella responde, con la paciencia característica de los sabios, que el que sus bípedos la miren feo no significa que los de ella hagan lo mismo, que la ruana es también cultura y que ella avanza a su ritmo. Así, ¿quiénes son Las Aguas? Las Aguas.

4. “Ya cuadramos con El Distri”[5], -dijo ML, mientras observaba a cada uno con ojos de superioridad. Todos, sorprendidos de los poderosos vínculos que lograba estrechar su compañero, aplaudieron de emoción. “¿Así que ya tenemos el plan oficializado?” -pronunció LL- “Sí” -expresó ML – “Ya está todo cuadrado. El Distri nos ayudó, pues dice que si realizamos el proyecto él puede quedarse con un pedazo donde construir una sede de la Filarmónica, mientras que nosotros podemos quedarnos con otro terreno para plantar acá a otro compañero[6]

 Por esta razón nos apoyó consolidando algunos distritos porque, como dijo, así todo es más fácil. Entre los más importantes están el número 420 y el 448. El primero es el que oficializa todo el plan de desarrollo, mientras que el segundo, llamado Congelamiento de estrato para renovación urbana propone lo siguiente: lo que denominan “metro por metro”, es decir, que en la entrega de las casas habitadas por los bípedos de Las Aguas serán contados los metros cuadrados para que haya un retorno de estos en la casa modernizada. En la otra parte del decreto, se menciona que habrá un congelamiento de estrato por 10 años, o sea, que aquellos bípedos propietarios pagarán sus impuestos con respecto al estrato socioeconómico de la casa anterior y no de la nueva.” “No entendí” -dijo W con voz temblorosa- “!Lee los decretos entonces, infórmate! ” -respondió ML tajantemente. El Espinosa, que por su edad ya había escuchado este tipo de conversaciones antes, sabía cómo funcionaban las cosas, mencionó: “¿Entonces, con todo esto en cuenta, solucionamos los problemas que generaría la gentrificación? Es decir, todos nos quedamos, todos nos movemos[7]”. W, que no entendía nada, se atrevió a preguntar nuevamente: “¿Qué es eso de la gentrificación?” “¡Que te leas los informes, te digo!” -insistía con soberbia ML. “No, no, es válida su pregunta” -interrumpió LL, apoyado por El Espinosa- “mira, la gentrificación es uno de los problemas que más se presentan en los planes de renovación urbana[8]”. “Verás” -continuaban explicando- “en el proceso de transformación de un espacio público a partir de la reconstrucción de edificaciones más modernas que las anteriores, se genera un aumento en los alquileres y en el costo de vida. Esto hace que las personas abandonen el barrio y se asienten a las afueras de la ciudad, lo que permite que sea ocupado por familias con un mayor estrato socioeconómico”. Ya calmado, ML interrumpió la conversación mencionando que si eso sucedía todo sería un caos pero que, como puede verse en los decretos del Proyecto, los problemas que podrían derivarse de la gentrificación están controlados[9].

Después de la intensa discusión que tuvo lugar en alguno de sus espacios, todos sonrieron de satisfacción: cada vez más cerca de su amigo SD. Contentos, se reunieron en una sala virtual de Zoom para no tener que gritarle las buenas noticias a su aislado compañero. Este, sorprendido por los esfuerzos de sus amigos, sonrió con emoción. Sin embargo, mencionó que antes de poner en marcha el Plan Parcial debían comunicárselo a Las Aguas, pues era el cuerpo de la señora el que estaba realmente en juego (algunos dicen que ya se había encariñado con ella, y otros, los más cínicos, afirman que su acción tiene una agenda oculta; sin embargo, las motivaciones no las conoceremos sino hasta el final).

Los amigos, decididos, hicieron correr la voz con El Espinosa, quien cuenta con más herramientas para comunicárselo a Las Aguas. Aunque no sabemos bien cuál fue el tono que se utilizó en estos primeros encuentros, podemos asumir que no fue con el más amistoso. En las reuniones que pudieron coordinarse entre el parche y la señora vieja, se recordó insistentemente lo que sucedió con la situación de City U. “Se nos había prometido que ellas serían una ampliación renovada de nuestro cuerpo. Además, se les había comunicado a mis bípedos que podían alojarse allí. Sin embargo, no fue así. Todo lo contrario. Ahora ni las trillizas ni los bípedos nos determinan” -dijo Las Aguas, indignada y preocupada. “Además” -continuaba- “antes de que esa prótesis fuera de su interés, ML, yo la consideraba como parte de mí. Allí se alimentaban mis bípedos, hacían mercado y lavaban sus ropas[10]. Ahora ni lo uno ni lo otro”. Entonces se decía que eso no pasaría otra vez, que no vamos a dejar que eso pase, que perdón, que todo está en los decretos y que si está escrito entonces que eso se cumple. Así, entre disculpas y asegurar que las cosas serían distintas con el Proyecto, Las Aguas accedió.

Iniciaron, de este modo, mesas de conversación. Allí, los respectivos bípedos discutieron sus miedos y sus preocupaciones, todo bajo la supervisión del parche, la señora, y el señor Distri amigo de ML. Algunas de las preguntas más frecuentes que surgían en las mesas de los bípedos eran: “Cómo podemos asegurarnos de que no nos van a desplazar otra vez? ¿Cómo evitarán la expropiación? ¿Qué ganamos nosotros con todo esto? ¿Yo tengo un parqueadero, después de eso puedo tener otro del mismo espacio?”.

5. “Las Aguas se siente dueña del Proyecto” -iniciaba, con orgullo, ML- “ella se siente autora del decreto, pues fue ella misma, en conjunto con sus bípedos, los que propusieron los puntos de discusión. No fue una negociación, sino más bien un trabajo de nosotros por encontrar la manera de cumplir con lo que ellos exigen”[12]. Sus amigos lo miraban con admiración, pues entendían que aquella declaración pública que hacía ML significaba no sólo la aprobación y el apoyo de la comunidad uniandina, sino también la admiración a nivel internacional[13]. Así, continuaba ML: “Esto permite que muchos de los bípedos más viejos puedan cumplir sus sueños de vivir en un espacio con un clima más cálido, pues pueden vender su apartamento nuevo y ganar suficiente dinero para comprar y vivir de ello. Sin embargo, la población que prefiere quedarse en el barrio considera ahorrar dinero para poder invertir en un apartamento más grande, y hay otros que han decidido aprovechar la valorización del proyecto para poder invertir en nuevos negocios”. -ML hablaba pausado, como quien confía en su discurso, miraba las sonrisas de sus compañeros y continuaba- “Queremos insistir en que no va a haber una expropiación de los apartamentos de los vecinos. No se les expulsará por los impuestos altos ni por la clausura del comercio local, todo lo contrario, este Proyecto pretende construir un espacio en el que quepamos todos. Las garantías están en los decretos.” -Así, continúa- “El proyecto incluso financia el traslado de los bípedos mientras se realiza la renovación. El Plan Parcial se encarga de todo menos de su pago de los servicios en el alojamiento transitorio. Además, se ha pensado un acompañamiento -que por cierto evita ser paternalista- en todo el proceso, desde que inició este camino y hasta que se necesite, sin que haya una fecha límite. Entonces se detuvo y mientras realizaba algún gesto de agradecimiento empezaron los aplausos. Aunque solo lo presenciaron unos pocos, como ML, LL, W, El Espinosa y El Distri, las palabras corrieron rápidas a contarles a Las Aguas, al sordo SD y a los respectivos bípedos, entre los cuales me encontraba yo.

“¿Y qué pasó después?” pregunté, curioso, a Las Aguas. “Nada, no pasó nada[14], respondió. “Llevamos en estas ya muchos años, casi 15, y todavía no se ve ningún avance pese a que El Distri afirma que ya todo está construido. Lo único que nos hace sentir eso es una mayor incertidumbre y desconfianza”[15].

“¿Y qué hay de la gentrificación?” pregunté nuevamente, a lo que la señora respondió: “¿Pues todo está en los decretos, no?” -se rió- “Yo y mis bípedos partimos desde el miedo a que nos fallen nuevamente. Sabemos que lo que pasó en Manzana 5 es un caso aislado y no hay que basarse en eso únicamente, pero tampoco podemos ignorar lo que pasó allí.[16]” Así, continuaba pacientemente “Igual esto es algo que pasará inevitablemente, cuando El Distri dice que algo se va a hacer, se hace se quiera o no. Por eso no tiene sentido pelear, hay que resignarse y tratar de aprovechar la situación como se pueda. Hay muchas cosas que no pueden controlarse, así estén en los decretos. Por ejemplo, el aumento en los precios de los alimentos o las miradas inquisidoras o juzgonas, así como las de City U, no pueden preverse. Así muchos de mis bípedos nieguen el acompañamiento, es importante mencionar que sí ha habido pero la construcción de tejido social y de relaciones es algo que no puede forzarse. Por ese lado sí creo que va a haber gentrificación. Hay otros puntos que igual nos preocupan y que no están solucionados, como la cuestión de los parqueaderos[17] o de las terrazas[18] de los apartamentos. De mis bípedos hay quienes afirman que esto es un sofisma impulsado por la propaganda y los medios para encubrir el desplazamiento y la gentrificación inevitable, que porque todo lo que le importa a El Distri y a ML y su parche es mi herencia[19]. Hay otros, sin embargo, que, pese al miedo, tienen ilusiones, y quienes aprovechan las oportunidades para tener un mejor futuro[20]. En todo caso, no ha pasado nada”. Las Aguas, preocupada pero firme, termina su discurso mencionando que más que respuestas, hay preguntas. ¿Habrá realmente un desplazamiento? ¿Y miradas juzgonas y caprichosas? ¿Será que recurrirán a la expropiación? ¿Y la gentrificación? ¿Y las violencias implícitas? ¿Podrá SD reunirse nuevamente con sus amigos? ¿SD y Las Aguas eran realmente amigos? ¿Qué pasará con sus bípedos? Continuará…?

7. “Entiendo pero… y Fenicia, quién es?”

[1] Don Armando, una persona de tercera edad, comparte su vivencia. “Tengo 70 años, y desde que nací vivo acá en Las Aguas, por eso he visto muchas transformaciones en este espacio”- dice presentándose. Así, continúa: “yo presencié, por ejemplo, la forma en la que Manzana 5 desplazó a la gente. Se suponía que esas tres torres iban a ser de vivienda de interés social, pero como la Universidad intervino entonces resultaron residencias estudiantiles”. Habla que sus vecinos fueron expropiados, desplazados y, además, humillados, todo a causa de mentiras y promesas vacías. Para ubicarse, revisar Anexo 2 y 3.

[2] “Mucha gente cree que este barrio se llama Fenicia, y eso es puro desconocimiento” -dice Don Armando- “Fenicia no es un barrio, son esas torres, que se construyeron en lo que antes era una fábrica de cerveza. El nombre de Proyecto Progresa Fenicia se le dio en honor a las torres del 70 pero el barrio en realidad se llama Las Aguas. El nombre no tiene nada que ver con nosotros”.

[3] Véase Anexo 1

[4] Según lo establecido en el Decreto 420/2014 del Artículo 2, estos son los fines que pueden y deben alcanzarse con el Proyecto Progresa Fenicia, mejor conocido como Plan Parcial de Renovación Urbana Triángulo de Fenicia. Para más información revísese el siguiente link: https://progresafenicia.uniandes.edu.co/images/documentacion/DTStringuloFenicia20140717.pdf

[5] Las propuestas del Plan Parcial de Renovación Urbana Triángulo de Fenicia iniciaron promovidas por la Universidad de los Andes en el 2008. Sin embargo, no fue sino hasta el 2014 que el plan fue aprobado por el Programa de Desarrollo Integral (PDI) es decir, por el Distrito.  

[6] Las gestoras del Proyecto Progresa Fenicia, Jessica y Angie, confirmaron que la realización del proyecto significará una sede de la Filarmónica para el Distrito, un nuevo edificio para la Universidad de los Andes y un espacio revitalizado donde haya viviendas modernas para los propietarios.

[7] Para aquel que como W no haya entendido nada o quiera informarse más a profundidad con respecto al tema, acuda al siguiente vínculo: https://progresafenicia.uniandes.edu.co/images/documentacion/CongelamientoEstratoDecreto4482014.pdf

[8] “¡Todos nos quedamos, todos nos movemos!” es el lema inicial de Proyecto Progresa Fenicia en apoyo a los moradores y a los habitantes de Las Aguas.

[9] Puede estudiarse el caso de la ciudad de San Francisco, California, cuando la renovación urbana disparó los precios de los inmuebles causando una migración masiva hacia las periferias en busca de precios más asequibles. Lo mismo sucede en París, Londres y Ciudad de México. Este también es el caso de Bilbao desde la llegada del Guggenheim. Sin embargo, para comprender este término basta con observar lo que sucedió en la Manzana 5, más conocido como el complejo de City U.

[10]Jessica Ballesteros, gestora social del Plan Parcial, menciona lo siguiente: “Los problemas que podrían derivarse de la gentrificación están controlados, lo que puede verse en los distintos decretos del Proyecto. Es claro que es imposible prever lo que puede pasar en un futuro, pero hay ciertas situaciones que sí podemos evitar, como el desplazamiento o la expropiación”.

[11] Rosa Helena, vendedora ambulante que frecuenta el barrio desde hace más de 30 años, menciona que antes de que City U siquiera se considerara, el espacio era un parqueadero que se utilizaba también como plaza de mercado. Los vecinos asistían para comprar sus alimentos, pero también para lavar sus vestimentas y conversar un rato. “Además había muchos árboles, Brevas y Saucos. Uno pasaba caminando y recogía los frutos sin que nadie le pusiera problema. Ahora ni lo uno ni lo otro.”

[12]“Desde la aprobación del Distrito” -dice Jessica Ballesteros- “se han propuesto diversas mesas de conversación donde se han discutido los puntos que para ellos (los vecinos) son los más importantes y que, por tanto, lo son también para nosotros. Nosotros apoyamos las discusión, pero son ellos los autores del decreto, pues fueron los que propusieron los puntos de discusión. No fue una negociación, sino más bien un trabajo de nosotros por encontrar la manera de cumplir con lo que ellos piden”.

[13] Aunque no hubo una conferencia de prensa -un agregado fantástico-, las mesas de conversación y el reconocimiento que estas ganaron dentro de la Universidad les permitió ampliarlas. Como lo menciona Maurix Suárez, el gerente del campus universitario, centros de investigación, profesores, estudiantes y administrativos, se han reunido en las mesas para ayudar a superar los obstáculos que aparecen en el camino del Proyecto. En el 2020, el Plan Parcial de Renovación Urbana Triángulo de Fenicia ganó el Premio de  Excelencia en la Categoría de Planificación Comunitaria y Regional que otorga la Asociación Americana de Planificación (American Planning Association – APA por sus siglas en inglés), sociedad que reúne más de 40 mil líderes de planificación de 90 países. Para ver más con respecto a los comentarios de Maurix Suárez, visitar la página web del Proyecto Progresa Fenicia. Para profundizar sobre el premio internacional, visitar el siguiente enlace: https://cider.uniandes.edu.co/es/boletines/boletin-105/progresa-fenicia-premio-excelencia-otorgado-division-internacional-american-planning-association

[14] Según Don Armando, los gestores han dicho y prometido mucho pero han hecho poco. Más allá del acompañamiento, que es una cosa física, todo son palabras. “No hay diseños, planos ni maquetas que permita visualizarnos en un futuro. Estamos a ciegas con todo este Proyecto”.

[15] Realmente es el POT (Plan de Ordenamiento Territorial), según Don Armando. “Si usted busca en los archivos oficiales del POT, encuentra que lo referente al Proyecto Fenicia ya todo está terminado. Ahora, usted mira este espacio, y se da cuenta de que no es así. Yo sé que la Pandemia del Covid-19 retrasó el desarrollo del Proyecto, pero llevamos en estas casi 15 años y no hay avances. Nosotros estamos cansados de esperar, y cada vez más angustiados de que nos pase lo mismo que lo que pasó esa vez en Manzana 5”.

[16] Palabras de Don Armando, quien critica la gestión en Manzana 5 pero quien acepta, resignado, lo que hoy sucede en el barrio Las Aguas. Aunque encuentra falencias en los decretos, como que no haya una indemnización para los inquilinos (los que arriendan y los que no poseen) o que siempre esté presente el miedo al desplazamiento (sobretodo de los negocios), él ha aprovechado la situación. “Con la ayuda de los abogados que nos encargó el Proyecto, yo negocié mi metraje. Actualmente tengo 129 metros cuadrados, y pedí que me los devolvieran en dos apartamentos de 50 y un local de 30. Tengo que pagar lo que me falta, pero lo considero como una inversión a futuro. Igual el miedo está porque ¿quién sustenta eso?”.

[17] Según Juandiego, un graduado de antropología de la Universidad de Los Andes, los parqueaderos no hacen parte de los acuerdos. Los dueños de parqueaderos serán retribuidos con locales en los edificios para sus negocios, pero, según él, es la Universidad la que manejará el monopolio de los parqueaderos.

[18] Juandiego también menciona que el decreto 448 del 2014 ignora ciertos espacios, como las terrazas o los jardines interiores, sin incluirlas dentro del metraje de la vivienda renovada. Dicho en otras palabras, los dueños de una casa con alguna de las dos no obtendrán una nueva con estas características por lo que, según Juandiego, perderán una parte de su espacio.

[19] La postura de Juandiego.

[20] La postura de Don Armando.

[8] “¡Todos nos quedamos, todos nos movemos!” es el lema inicial de Proyecto Progresa Fenicia en apoyo a los moradores y a los habitantes de Las Aguas.

[9] Puede estudiarse el caso de la ciudad de San Francisco, California, cuando la renovación urbana disparó los precios de los inmuebles causando una migración masiva hacia las periferias en busca de precios más asequibles. Lo mismo sucede en París, Londres y Ciudad de México. Este también es el caso de Bilbao desde la llegada del Guggenheim. Sin embargo, para comprender este término basta con observar lo que sucedió en la Manzana 5, más conocido como el complejo de City U.

[10]Jessica Ballesteros, gestora social del Plan Parcial, menciona lo siguiente: “Los problemas que podrían derivarse de la gentrificación están controlados, lo que puede verse en los distintos decretos del Proyecto. Es claro que es imposible prever lo que puede pasar en un futuro, pero hay ciertas situaciones que sí podemos evitar, como el desplazamiento o la expropiación”.

[11] Rosa Helena, vendedora ambulante que frecuenta el barrio desde hace más de 30 años, menciona que antes de que City U siquiera se considerara, el espacio era un parqueadero que se utilizaba también como plaza de mercado. Los vecinos asistían para comprar sus alimentos, pero también para lavar sus vestimentas y conversar un rato. “Además había muchos árboles, Brevas y Saucos. Uno pasaba caminando y recogía los frutos sin que nadie le pusiera problema. Ahora ni lo uno ni lo otro.”

[12]“Desde la aprobación del Distrito” -dice Jessica Ballesteros- “se han propuesto diversas mesas de conversación donde se han discutido los puntos que para ellos (los vecinos) son los más importantes y que, por tanto, lo son también para nosotros. Nosotros apoyamos las discusión, pero son ellos los autores del decreto, pues fueron los que propusieron los puntos de discusión. No fue una negociación, sino más bien un trabajo de nosotros por encontrar la manera de cumplir con lo que ellos piden”.

[13] Aunque no hubo una conferencia de prensa -un agregado fantástico-, las mesas de conversación y el reconocimiento que estas ganaron dentro de la Universidad les permitió ampliarlas. Como lo menciona Maurix Suárez, el gerente del campus universitario, centros de investigación, profesores, estudiantes y administrativos, se han reunido en las mesas para ayudar a superar los obstáculos que aparecen en el camino del Proyecto. En el 2020, el Plan Parcial de Renovación Urbana Triángulo de Fenicia ganó el Premio de  Excelencia en la Categoría de Planificación Comunitaria y Regional que otorga la Asociación Americana de Planificación (American Planning Association – APA por sus siglas en inglés), sociedad que reúne más de 40 mil líderes de planificación de 90 países. Para ver más con respecto a los comentarios de Maurix Suárez, visitar la página web del Proyecto Progresa Fenicia. Para profundizar sobre el premio internacional, visitar el siguiente enlace: https://cider.uniandes.edu.co/es/boletines/boletin-105/progresa-fenicia-premio-excelencia-otorgado-division-internacional-american-planning-association

[14] Según Don Armando, los gestores han dicho y prometido mucho pero han hecho poco. Más allá del acompañamiento, que es una cosa física, todo son palabras. “No hay diseños, planos ni maquetas que permita visualizarnos en un futuro. Estamos a ciegas con todo este Proyecto”.

[15] Realmente es el POT (Plan de Ordenamiento Territorial), según Don Armando. “Si usted busca en los archivos oficiales del POT, encuentra que lo referente al Proyecto Fenicia ya todo está terminado. Ahora, usted mira este espacio, y se da cuenta de que no es así. Yo sé que la Pandemia del Covid-19 retrasó el desarrollo del Proyecto, pero llevamos en estas casi 15 años y no hay avances. Nosotros estamos cansados de esperar, y cada vez más angustiados de que nos pase lo mismo que lo que pasó esa vez en Manzana 5”.

[16] Palabras de Don Armando, quien critica la gestión en Manzana 5 pero quien acepta, resignado, lo que hoy sucede en el barrio Las Aguas. Aunque encuentra falencias en los decretos, como que no haya una indemnización para los inquilinos (los que arriendan y los que no poseen) o que siempre esté presente el miedo al desplazamiento (sobretodo de los negocios), él ha aprovechado la situación. “Con la ayuda de los abogados que nos encargó el Proyecto, yo negocié mi metraje. Actualmente tengo 129 metros cuadrados, y pedí que me los devolvieran en dos apartamentos de 50 y un local de 30. Tengo que pagar lo que me falta, pero lo considero como una inversión a futuro. Igual el miedo está porque ¿quién sustenta eso?”.

[17] Según Juandiego, un graduado de antropología de la Universidad de Los Andes, los parqueaderos no hacen parte de los acuerdos. Los dueños de parqueaderos serán retribuidos con locales en los edificios para sus negocios, pero, según él, es la Universidad la que manejará el monopolio de los parqueaderos.

[18] Juandiego también menciona que el decreto 448 del 2014 ignora ciertos espacios, como las terrazas o los jardines interiores, sin incluirlas dentro del metraje de la vivienda renovada. Dicho en otras palabras, los dueños de una casa con alguna de las dos no obtendrán una nueva con estas características por lo que, según Juandiego, perderán una parte de su espacio.

[19] La postura de Juandiego.

[20] La postura de Don Armando.